Para empezar, como hombre al menos, imposible empezar la conversación con un: Te extraño.
Ni hablar de agregar un: Y mucho. Porque, en fin, imagínense el escándalo.
Sí, lo hombres no podemos ser así. Es mejor solo decir: Qué tal. Cómo has estado. ¿Te han ascendido en el trabajo?, qué bien por ti.
Esas cosas, saben.
Cómo podemos alargar el artículo. Tarea difícil. Quizá el tema es la amistad, el amor. ¿Amor entre hombres? ¿Es gay eso?
En una ocasión visitaba a mi abuela cuando mi primo tenía unos tres o cuatro años. El hijo de la mujer que ayuda a mi abuela en la limpieza de la casa también estaba ahí, era de la misma edad que mi primo. Recuerdo que ambos estaban cerca da la puerta de la entrada, y se despedían. Ellos dos se dieron un abrazo y mi abuela le dijo a la mujer de la limpieza: ¡Se aman!
No había nada homosexual en aquello. La amistad entre hombres no tiene que conllevar intimidad sexual.
Sin embargo, está eso que nos reprime, por lo menos a los hombres, por lo menos a mí, de decir exactamente lo que deberíamos decir.
Hay lugares en este planeta en que los hombres cruzan las calles tomados de la manos. ¡Qué hermandad aquella!
Ver a los semejantes, en particular a otros hombres, como hermanos que no nos han presentado. Ese sí sería un lugar agradable para vivir.